Kinky Dinner Barcelona: cuando la comunidad se construye alrededor de una mesa
En una escena donde muchas conexiones nacen entre música alta, baile e intensidad nocturna, Kinky Dinner Barcelona propone otra velocidad: parar, conversar y encontrarse antes del juego.
¿Qué pasa cuando el centro ya no es la fiesta sino la conexión? ¿Puede una cena convertirse en puerta de entrada a la comunidad kinky y sex positive? ¿Qué lugar ocupan el consentimiento, la intimidad y el cuidado en un formato así?
Hablamos con Jeremie Brau y Lila March, impulsores de esta propuesta dentro de la escena sex positive de Barcelona, sobre comunidad, deseo, protocolos, estética y la necesidad de crear espacios donde vincularse más allá del ruido.
Conectar más allá de la fiesta
¿Quiénes integráis el equipo promotor de Kinky Dinner y de dónde nace el proyecto?
Somos Jeremie Brau y Lila March, una pareja abierta que lleva unos meses inmersa en la comunidad kink de Barcelona, participando en fiestas temáticas de Imperial y Sauvage Club.
Aunque somos nuevos dentro de la escena sex positive como organizadores, ambos tenemos experiencia previa creando eventos en otros sectores culturales y sociales: Jeremie en el ámbito inmobiliario y yo en el mundo literario.
Sentíamos que queríamos conectar con la gente más allá del ruido y el ajetreo de la fiesta, así que decidimos crear Kinky Dinner Barcelona para aportar diversidad a la escena y generar vínculos más profundos.
Por qué una cena kinky
¿Qué diferencia a Kinky Dinner de otros eventos nocturnos?
La diferencia principal es el contexto.
A diferencia de las fiestas en clubes, aquí nos reunimos en un espacio íntimo, con música más suave, una zona privada reservada para el grupo y tiempo real para hablar, conocernos e incluso jugar si surge.
La cena kinky funciona como excusa para conectar con personas afines, compartir valores y explorar maneras alternativas de relacionarse.
Más adelante nos gustaría expandir el formato con actividades, performances o dinámicas, pero la cena sigue siendo el corazón de la experiencia.
Crear comunidad dentro de la escena kinky Barcelona
¿El objetivo es fortalecer vínculos dentro de la comunidad o facilitar la entrada a personas nuevas?
Ambas cosas.
Como personas relativamente nuevas en la comunidad kink, nos dimos cuenta de que conocíamos a muchísima gente en fiestas, pero el contexto no siempre favorecía conexiones profundas.
Nos encanta bailar, jugar y disfrutar esos espacios, pero también queríamos crear un lugar donde conocer quién hay detrás del personaje, del látex o del alter ego nocturno.
Ese es uno de los propósitos centrales de Kinky Dinner Barcelona.
Consentimiento como base del evento
¿Cómo trabajáis el consentimiento y los límites?
Para nosotres es fundamental.
Tenemos un grupo de WhatsApp al que se accede solo por recomendación, lo que ya genera un primer filtro.
Antes de cada cena hacemos una introducción sobre consentimiento, recordamos normas básicas y dejamos claro que cualquier persona puede acudir a nosotres si surge incomodidad.
Si alguien cruza límites, se le expulsa inmediatamente.
En un evento sex positive, el consentimiento no es un añadido: es la estructura que sostiene todo.
Cena, juego y exploración
¿Cómo se estructura la velada?
Inicialmente queríamos que hubiera una separación entre la parte social de la cena y cualquier posible espacio de juego.
Sentimos que en la escena kinky a veces se conecta antes desde lo erótico que desde lo personal, y queríamos invertir eso.
Primero conversación, complicidad y conexión.
Después, si la energía colectiva lo pide y todo el mundo está cómodo, dejamos espacio para explorar.
No queremos imponer un guion rígido, sino acompañar lo que emerja.
La atmósfera de Kinky Dinner Barcelona
¿Cómo habéis diseñado el espacio?
La próxima edición será en un lugar a pocos minutos de Imperial, con luces rojas tenues, billar y un speakeasy privado donde, si surge, puede abrirse espacio para juego o exploración.
Hay un pequeño escenario para performance y set de DJ para acompañar la velada.
Estamos empezando, así que la parte escenográfica irá creciendo con el proyecto, pero nos interesa que la atmósfera ya comunique intimidad, deseo y complicidad.
Dress code: vestir también es construir comunidad
¿Qué dress code proponéis?
Queremos un código elegante.
Vestidos, traje, tacones, brilli-brilli, fetishwear, ropa kinky… lo que haga sentir cómode a cada persona.
No es una obligación fetichista, sino una invitación a marcar que esta no es una cena cualquiera.
Como en muchos eventos kinky, la estética también construye sensación de pertenencia.
A quién va dirigida esta cena sex positive
¿Qué perfil de asistentes buscáis?
Buscamos gente curiosa, respetuosa, abierta y con ganas de conectar.
No hace falta experiencia en el mundo kink.
Nos interesa generar un ambiente íntimo, relajado y seguro donde la dimensión social y emocional tenga tanto peso como la erótica.
Dinámicas para romper el hielo
¿Habrá actividades o juegos?
Sí. Estamos preparando juegos de mesa, dinámicas de conexión y propuestas sensoriales para quien quiera participar.
No queremos revelar demasiado — nos gusta jugar también con la sorpresa —, pero la idea es que todo el mundo se sienta incluido participe o no.
Privacidad y acceso al evento
¿Qué debe saber quien quiera asistir?
Habrá política de no móviles para proteger la privacidad.
Contaremos con fotógrafo propio para documentación del evento, siempre respetando a quien no quiera aparecer.
Las reservas cierran un día antes y el acceso funciona por recomendación.
La persona que recomienda responde también por la persona invitada; para nosotres eso forma parte de construir comunidad responsable.
Puede parecer estricto, pero es precisamente lo que permite sostener un espacio liberal, íntimo y seguro.
El futuro de Kinky Dinner
¿Qué os sorprendió del primer encuentro?
Nos sorprendió muchísimo el interés.
Sentimos que habíamos tocado una necesidad real dentro de la comunidad: un espacio para conectar de verdad.
Eso confirmó que faltaba algo así.
La idea es seguir organizando estas cenas con frecuencia, ver cómo evolucionan y dejar que el proyecto crezca orgánicamente.
Nos interesa menos hacer “otro evento” y más construir comunidad.
Y quizá eso sea, en el fondo, lo más kinky de todo.
¿Cuándo es el próximo Kinky Dinner y como podemos comprar las entradas?
El proximo encuentro sera el 13 de mayo, a partir de las 22 horas en Miles Cocktail Bar (Carrer de la Diputació, 215)
Y podeis haceros con las entradas AQUI.




