«¿Existe la colaboración soñada?
Puede que sí.»
Somos Delfine y Juan de la infame KRANK; dejadnos contaros cómo un inocente mensaje en Instagram creó algo más grande de lo que jamás habríamos esperado…
“¡Hey! ¿Queréis venir a Bünker? Sois el tipo de gente que me gustaría tener en mis fiestas ;)”. Un mensaje aparece en nuestra pantalla. Bünker llevaba un tiempo en nuestro radar, así que esto era música para nuestros oídos.
Una estética cuidada, una comunidad fuerte y amor por el underground.
Parecía que teníamos mucho en común.
Después de hablar con Alex, el fundador de Bünker, durante unas semanas, le preguntamos si quería quedar a tomar un café. Sin nada concreto en mente todavía.
Tras hablar y compartir nuestra visión intransigente del techno, nos dijimos: “Parece que esto va a algún sitio”. Todos estábamos bastante emocionados con una posible colaboración que uniera nuestros dos mundos.
También hablamos de ir juntos a una fiesta kinky. Al fin y al cabo, ¿qué mejor manera de conocerse y entenderse de verdad?
Bueno… los dioses del kink aparecieron, sentaron las bases para la diversión y las travesuras, y allá que fuimos al club, no mucho tiempo después de aquella charla tomando café.
¡Y qué noche!
Evidentemente nunca revelaremos los detalles, pero digamos simplemente que… fue la guinda del pastel.
Quedó claro que, después de conectar y abrazar la intimidad como parte del juego, Bünker x KRANK tenía que suceder… Sin sobre analizar, sin trucos de marketing, sin buscar otra colaboración aburrida más. Solo un fuerte sentido de comunidad, construir algo real y crear un espacio para la libertad».
Cuando se encuentran proyectos o personas que tienen nuestros mismos valores, de repente todo empieza a cobrar sentido.
Bünker lleva tiempo construyendo algo que va más allá de una simple fiesta. Su propuesta se centra en recuperar valores se han perdido dentro de la cultura de club cada vez más comercial: comunidad, respeto en la pista de baile, apoyo al talento local y experiencias donde la música vuelve a ser el centro. Quien ha pasado por una de sus noches sabe que no se trata solo de bailar, sino de formar parte de una de las comunidades más unidas y solidas de la escena underground barcelonesa.
Por su parte, KRANK se mueve en una línea muy similar. Con una estética muy definida, una nube de misterio y una visión bastante clara e intransigente de lo que quieren dentro de la pista y en su zona de juegos, su propuesta se distingue por ser la más underground dentro del panorama S+. Sus fiestas permiten explorar conexiones dentro y fuera de la pista de baile sin postureos ni florituras.
Para esta primera unión el lugar elegido es ya conocido por los amantes de la escena S+ de Barcelona, el Club Sauvage, uno de los clubs swingers referentes de Barcelona, pero en el que también se están realizando todo tipo de eventos dentro del circuito S+. Sauvage es un club precioso, que goza de una pista de baile grande y espaciosa, más un muchos otros espacios donde perderse en el pecado y poder explorar conexiones con cuerpos, almas y mentes.
En la cabina, el line-up sigue la misma filosofía, dando una propuesta equilibrada y consistente por parte de ambos colectivos.
Kala Ros es el alias de Rocío Barrio Fragola, DJ nacida en Argentina y actualmente afincada en Barcelona. Su presencia dentro de la escena local ha ido creciendo en los últimos años, con apariciones en clubs y eventos del circuito underground de la ciudad. Sus sets se mueven dentro del techno hipnótico y profundo, construidos a partir de texturas oscuras y progresiones que buscan mantener la tensión en pista y llevar al público hacia estados más inmersivos.
Completan el cartel dos de las caras habituales de cada uno de los colectivos. Por su lado, Adriano está fuertemente vinculado a la escena techno local y es residente de Bünker en Mataró. Sus sets se caracterizan por un techno intenso y mental, con una construcción progresiva que combina ritmos crudos y atmósferas más hipnóticas. Y para cerrar la propuesta tenemos a Octaviou, quien forma parte del núcleo cercano del colectivo KRANK y es uno de los nombres habituales en sus eventos. Su presencia en cabina refleja bien el espíritu del proyecto: techno directo, oscuro y pensado para la pista.
Con todo esto, tenemos todos los elementos dispuestos para que estos dos colectivos tan cercanos se encuentren en una pista por primera vez, y sus filosofías se entrelacen como los cuerpos en la pista de baile y en la zona de juegos.
Si algo han demostrado tanto Bünker como KRANK es que sus fiestas no se construyen solo alrededor de un line-up, sino de algo más mucho más importante: almas libres que buscan vivir una experiencia de comunidad, libertad y puro techno.
Si quieres ser parte de este primer encuentro entre ambos colectivos, ya sabes lo que toca. Y las entradas llevan ya varios días en el final reléase.
Quien avisa, no es traidor.



