Fiesta Sex Positive en Barcelon

Pandemonium Barcelona: segundo aniversario y descenso al averno en la escena kinky y fetish

En la escena nocturna y clubbing de Barcelona, donde la cultura kinky y los eventos sex positive siguen expandiéndose, Pandemonium ha venido consolidándose como una de las propuestas más inmersivas del circuito.

El Umbral del Placer: Pandemonium Fetish y Morning Glory

En este segundo aniversario, Pandemonium modifica el formato al que nos tiene acostumbrados para proponer un viaje de doce horas dividido en dos experiencias sucesivas, consolidándose como el evento definitivo de la escena sex positive en Barcelona.
La primera parada es Pandemonium Fetish en el City Hall de 00:00 a 06:00, que funciona como puerta de entrada al mundo kinky y a la cultura sex positive; un espacio ideal tanto para quienes sienten curiosidad y no saben por dónde empezar, como para el público más vainilla.
La segunda parada y destino final es el Morning Glory en el Imperial Meeting Point de 06:00 a 12:00, donde el ambiente se transforma para permitirnos profundizar de manera explícita y adentrarnos, definitivamente, en el corazón de la comunidad.

Abandona toda esperanza: El inicio de la experiencia Kinky


En lo alto del umbral del Infierno de Dante reposa una advertencia tallada para la eternidad: “¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza!”. Cruzar la puerta del City Hall esa noche exigía una entrega similar; se entendía que, al traspasar ese límite, uno dejaba atrás todo lo conocido, las normas de la superfi cie, los juicios cotidianos y la vergüenza, para adentrarse en algo totalmente nuevo dentro de la cultura mainstream.

El descenso comenzó desde la calle, donde Dragon Warrior y Maléfica, nuestros hosts de confianza, acompañados por Miss Morrigan y Wild Pony, recibían a quienes decidían cruzar ese límite. las imponentes presencias ya marcaban el tono de la noche característico de los eventos fetish de alto nivel.


Tras validar los tickets, pasamos por un pasillo largo donde los beats lejanos empiezan a marcar el pulso de lo que promete ser una noche eterna. Al fi nal de este corredor nos encontramos con un fi ltro fundamental: The Floggerist e Ingres, se encargan de explicar las normas de la comunidad y de proceder al sellado de cámaras de los celulares. Aquí la privacidad y el anonimato son pilares innegociables; el registro fotográfico o videográfico está estrictamente prohibido.

Lo que ocurre en Pandemonium pertenece, única y exclusivamente, a quienes viven la experiencia.

Ambiente en fiesta Sex Positive en Barcelona

La Metamorfosis: Fetishwear y el Stand de Studio MiN

Continuando el recorrido, giramos a la derecha hacia un segundo pasillo que funciona como zona interfaz y de preparación. Aquí se despliega el stand de Studio MiN, una marca fetishwear para masculinidades, que se ha vuelto indispensable en casi todas las fi estas de la comunidad y cuya labor es fundamental, ya sea para quienes buscan un upgrade en su indumentaria, adquirir su primera pieza o, simplemente, seguir engrosando su armario con nuevas texturas.
Aprovechando un pared de espejos crean un espacio de reconocimiento y epicentro de la metamorfosis: frente a su propio refl ejo, los asistentes terminan de ajustar sus arneses, prueban nuevas prendas y terminan de desprenderse de su mundanidad. Unos pasos más allá, tras pasar por el guardarropa principal, la transición se completa. Es el momento exacto en que el personaje termina de construirse antes de lanzarse, fi nalmente, a las fauces de la noche.

El Descenso al City Hall: Comunidad, Respeto y Techno

Justo antes del descenso, una sala pequeña con su propia cabina de DJ y barra funciona como un espacio alternativo a la intensidad de la pista central. Sin embargo, es la escalera en forma de «U» la que marca el verdadero descenso hacia la sala principal.

La primera impresión es imponente: el escenario elevado domina el eje visual, mientras que en el flanco opuesto se extiende una gran barra en forma de «L» y al lado, la zona de baños. Al mezclarme entre la multitud, resulta sencillo reconocer al instante a los miembros de la comunidad; la sofisticación de sus outfits kinky es, en primera instancia, lo que dota al espacio de identidad.

Pero el contraste con los recién llegados es palpable. Aunque muchos abrazaron el «all black» con respeto, otros, lamentablemente, ignoraron el código de vestimenta. En la pista se percibe una mezcla de asombro y tensión: mientras algunos observan fascinados la estética de la escena, otros cargan con una incomodidad evidente; los prejuicios que no lograron dejar atrás al cruzar el umbral de entrada.

Vigilando que este ecosistema se mantenga seguro, el equipo de Play Safe, debidamente uniformados y fácilmente identifi cables, se despliegan por la sala. Su presencia es fundamental: actúan como guardianes del respeto mutuo y guías para esos primerizos que aún intentan descifrar las reglas de este nuevo mundo, transformándolo así, en un espacio seguro. De hecho, algunos invitados fueron acompañados a la salida; al parecer, el despliegue de libertad y erotismo fue demasiado estímulo para sus simples realidades.

Performance en fiesta sex positive en Barcelona

Performances: El Arte corporal y el dominio del espacio

Bajo el set de Ross, cuyos beats ligeros y bailables funcionaron como el calentamiento corporal necesario para soportar las doce horas de fiesta. La atmósfera se transformó radicalmente a la 01:00 am. cuando Mimi Pole y Mia Polerina irrumpieron con una fuerza que electrizó el ambiente. Sus trajes de un rojo intenso, que dejaban gran parte de la piel al descubierto, actuaron como el primer estallido visual de la noche. Con una sensualidad impecable, ambas artistas dominaron la corporalidad y el espacio, proyectando una eroticidad que hipnotizó a una audiencia ya rendida.

A la 01:30 am, el cambio de set con Saulo Pisa marcó un giro en la energía. Los bajos comenzaron a resonar con una intensidad significativa, sincronizándose con mis propios latidos y haciendo que el pecho me retumbara; era la vibración necesaria para anunciar el performance de artes aéreas. Diez minutos después, todas las miradas convergieron en los aros que colgaban desde lo alto del escenario. Claudia y Sirey ofrecieron una de las imágenes más potentes de la noche: una coreografía cargada de una destreza que desafi aba la gravedad y nos envolvía en una mezcla de asombro y vértigo.
Fue en ese momento cuando me sorprendí súbitamente un detalle que no vi venir: el uso de butt plugs con luz LED. Ver esos destellos rítmicos en plena acción aérea, destellando al compás de los giros, fue algo que me impactó profundamente y que todavía conservo grabado con total nitidez en la retina.

Hacia las 02:30 am, Juan y Lucario entraron en escena con una exhibición de acrobacia y calistenia que capturó las miradas de los presentes en la sala. Utilizando cada uno una pulsadora, aparato diseñado específicamente para el equilibrio sobre manos, ambos artistas nos deleitaron con una serie de fi guras que parecían desafiar las leyes de la física. Desde mi posición, resultaba fascinante observar cómo la tensión muscular y el control absoluto del cuerpo se transformaban en una danza de equilibrio casi irreal.
Al culminar su presentación, ambos abandonaron el escenario caminando sobre sus manos hasta desaparecer entre las sombras; un cierre magistral que dio paso, en ese preciso instante, al cambio de set en la cabina. Kmila tomó el relevo con unos beats de energía arrolladora, manteniendo la vibra en lo más alto y asegurándose de que nadie bajara el ritmo tras semejante despliegue de fuerza y equilibrio.

Cerca de las 04:00 AM, el ecosistema se depuró de forma natural. Los curiosos se retiraron y la comunidad S+ tomó el club por completo, materializándose en esa estética y dresscode tan característicos que son, en realidad, una declaración de principios. Fue entonces cuando el ambiente se volvió puramente táctil e íntimo; una suerte de «calentamiento de motores» colectivo ante la inminente llegada del Morning Glory.
Sin embargo, Pandemonium aún nos tenía reservada una última sorpresa. A las 04:35 am, Claudia, Sirey, Juan y Lucario se apoderaron del estrado nuevamente para entregarnos un tándem final intenso. Utilizando magistralmente sus elementos, aros y pulsadoras, fusionaron fuerza, equilibrio y fluidez en una performance que proyectó una energía arrolladora hacia la pista de baile. Para tomar la posta y elevar la apuesta, Sole Llorente tomó la cabina del DJ y desató la locura definitiva. En ese instante quedó claro: la comunidad S+ había conquistado un nuevo territorio. El City Hall había sido, finalmente, capturado.

Performance en fiesta sex positive en Barcelona

Morning Glory: La Recompensa en las Mazmorras

Dejamos atrás el City Hall para emprender el camino hacia el Imperial Meeting Point. A las 7:00 am, la afluencia activa y entusiasta era el testimonio vivo de una comunidad que se niega a que el sol dicte el final de esta experiencia de clubbing extendido; para nosotros, Morning Glory no era solo una continuación, sino la recompensa absoluta. 

En El Imperial, la atmósfera se transformó por completo, se volvió más íntima, explícita y profundamente táctil. Esta fase se sintió como una zona de seguridad (safe space) total donde el contacto físico, despojado de tabúes, pasó a ser el lenguaje principal mientras los sets de Freeka, Hector Grind y Rattlesnakke sellaban la odisea musical y Anna Feline, Mia Polerina y Mimi subian la temperatura de la pista.

Sin embargo, la verdadera pulsación de la mañana, la que todos ansiaban, latía en las profundidades: en las mazmorras.

Fue en las profundidades de las mazmorras donde la narrativa alcanzó su clímax. Si las seis horas previas en Pandemonium Fetish habían funcionado como unos extensos y necesarios juegos previos o foreplay, en Morning Glory llegó el momento de la acción. Al descender a ese laberinto de placeres profundos, la intensidad se volvió inusitada; un espacio de entrega total donde, fi nalmente, nos fundimos en una sola voluntad.

En este averno, los beats fueron dominados por el estruendo de alaridos y gemidos de placer que inundaba cada rincón. La temperatura ascendía mientras esos sonidos, la materialización misma del deseo, se sincronizaban como en una danza tribal alrededor de un fuego invisible; ese fuego que arde dentro de cada uno de nosotros.
Como digno condenado al segundo círculo de Dante, acepté mi sentencia; pero aquí, la borrasca infernal no es el viento gélido descrito, sino un torbellino de energía que satura la atmósfera, tan feroz y absoluto que nos arrastra a la deriva. El descanso no está permitido, y la razón calla para que la piel pueda hablar. Seducido por este vendaval de gozo que anula cualquier rastro de cordura, me convertí en un cautivo más de la carne y me adentré en el lecho con quienes me acompañaban.

Sometidos por un huracán de estímulos sensoriales como texturas, sonidos, roces y miradas que dejan marca en cada fibra del ser, descubrimos que este infierno no es castigo, sino el combustible de nuestra propia libertad; un espacio sagrado donde el único pecado concebible habría sido la negativa a entregarse completamente.

Gente disfrutado de fiesta S+ en Barcelona

El Retorno a la Superficie: El juicio de los mundanos

Doce horas después, los cuerpos seguían vibrando. Caminar por la calle bajo una luz que ya se sentía ajena, cubierto solo por un abrigo que, a cada paso, dejaba entrever el atuendo que minutos antes era ley en las profundidades, ponía de manifiesto que en la superficie imperaba otra justicia.
Era la mirada juzgadora de quienes, bajo el peso de sus prejuicios, mostraban rostros que condenaban lo que no podían comprender; mientras otros, en un silencio cómplice, me saboreaban con la mirada, arrastrados por un deseo que apenas lograban procesar.

Pandemonium no celebró solo dos años de fiestas; celebró la consolidación de un refugio donde el juicio se disuelve en el sudor.

Al final, cuando el sol de Barcelona ya castigaba el cemento, comprendí que hay infiernos que son, en realidad, el único paraíso que vale la pena cuidar.

Y continuando con la agenda de eventos sex positive en Barcelona, las celebraciones del segundo año de Pandemonium siguen este 24 de abril, fecha ineludible en la que tenemos otra cita en el Imperial Meeting Point cuyas entradas ya las puedes conseguir AQUI

By @radamanthys_dewyvern
Fotos 
@retraturia
@nyxianyx