Kleyver Reyes y la energía del hard techno en eventos S+

La música debería ser siempre un punto de conexión en la pista de baile, pero en un evento S+ su papel va mucho más allá: es atmósfera, lenguaje, baile de cuerpos y emociones.
En Barcelona is Positive creemos que es importante dar voz a quienes sostienen ese pulso desde la cabina.

Kleyver Reyes es uno de esos DJs cuya presencia ya forma parte del ADN de muchos eventos S+ de Barcelona. De origen venezolano y afincado en la ciudad, su sonido (hard techno, hard dance, rápido y físico) acompaña noches donde la libertad, el deseo y la expresión corporal se encuentran sin juicio. Hoy hablamos con él sobre su relación con la música, su trayectoria, su vínculo con la escena kinky y su manera de entender la pista de baile.

Kleyver, muchas gracias por dedicarnos este espacio.
Para empezar por el principio: ¿cuándo comienza tu relación con la música? ¿Desde cuándo supiste que querías ser DJ?

Hola BCNiS+, primero que todo gracias por esta entrevista. Mi relación con la música empieza desde muy joven. Siempre fui amante del ritmo y me apasionaban muchos géneros distintos. Supe que quería ser DJ después de asistir a mi primer festival en mi país, cuando tenía 17 años.

Eres originario de Venezuela y ahora te desarrollas en Barcelona, una ciudad que respira música y diversidad.
¿Allí también desarrollaste tu carrera como músico?

Sí, soy de Venezuela, pero allí solo era espectador. Tenía muchos amigos DJs, pero todo empezó realmente aquí, en Barcelona.

¿Cómo influyó ese cambio en tu sonido y en tu manera de entender la pista de baile?

Influyó muchísimo. En mi país iba sobre todo a fiestas de afro house y estilos más suaves. Cuando llegué a Europa todo cambió: descubrí nuevos sonidos y nuevas formas de vivir la pista. Al salir mucho de fiesta, siempre estaba muy atento a la música y a cómo reaccionaban las personas. Eso me ayudó a entender mejor la pista de baile.

Sabemos que, además de DJ, tocas otros ámbitos artísticos, como la fotografía.
¿Podrías contarnos un poco más sobre esa faceta?

Sí, me encanta el arte en todas sus formas. Empecé con la fotografía ya estando en España. Es otra manera de refugiarme en el arte, de disfrutarlo y de expresarme. También me gusta mucho dibujar y pintar; son formas que tengo de expresar mis sentimientos.

Cuando piensas en el papel del DJ dentro de una fiesta, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

El papel del DJ es muy importante, porque es quien se encarga de transmitir el sonido y hacer que las personas vibren y sientan la música. Me imagino algo parecido al paraíso: todos bailando, disfrutando, almas libres que buscan conectar a través del ritmo.

Tu estilo se mueve entre el hard techno y el hard dance: un sonido intenso, físico y sin concesiones.
¿Cómo se lo explicarías a alguien que nunca te ha escuchado?

Les diría que se imaginen un carnaval donde el ritmo no para. Un sonido que te eleva, que te hace saltar, vibrar, acelerar y gozar. A veces te deja respirar, pero siempre te empuja a seguir.

¿Cuáles son tus influencias? ¿En quién te inspiras?

Mi mayor influencia es mi hermano. Me inspiro mucho en él. Amaba la música tanto como yo y pasaba horas y horas escuchando y descubriendo sonidos nuevos.

¿Llegas a la cabina con una estructura clara o prefieres improvisar según lo que vibra en el espacio?
¿Qué papel juega la intuición para ti?

Siempre llego con el descontrol. Me encanta improvisar, hacer locuras, jugar con los equipos y mezclar diferentes estilos electrónicos. Me imagino que estoy cocinando una pizza, donde puedes añadir los ingredientes que quieras, siempre leyendo las vibras de la gente y dándoles lo que necesitan. La intuición es clave: hay que saber qué ritmos hacen vibrar la pista.

Eres DJ residente en varios eventos S+ de Barcelona y una figura reconocible dentro de la escena kinky.
¿Qué es lo que más te atrae de pinchar en un entorno S+? ¿Qué lo diferencia de un club convencional?

Me encanta la escena kinky. Lo que más me atrae es el dress code: ver cuerpos libres, sexys, creativos. La gran diferencia es esa libertad, un espacio donde nadie te juzga por cómo vistes, donde puedes ser tú mismo sin miedo a mostrar tu lado más oscuro y sensual. Es un espacio seguro.

Ahora quiero que te mojes un poco.
¿Prefieres un evento S+ o una fiesta convencional?

Sin duda, un evento S+.

¿Crees que la música cumple una función especial en un evento S+?

Sí, totalmente. La música es la que crea el ambiente.

En tu experiencia, ¿qué tipo de sonido funciona mejor en un contexto S+?
¿Hay algo que evites conscientemente?

Creo que funcionan muy bien los sonidos sexys y rápidos, los que te hacen mover el cuerpo. Evito géneros que no encajan con el ambiente; para mí, la música electrónica es clave en este contexto.

Pinchas en muchísimos eventos y llevas un ritmo muy intenso.
¿Cómo vuelves a tu calma? ¿Cómo te cuidas?

Descansando mucho, comiendo bien, entrenando, conectando con la naturaleza. Viajar me ayuda muchísimo, y también pasar tiempo con mi familia.

Has visto crecer la escena kinky de Barcelona de primera mano.
¿Crees que todavía necesita cuidado o transformación?

Sí, he visto cómo ha crecido. Creo que la gente debería ser más creativa con sus outfits y poner más empeño, porque el kinky también se transmite desde ahí. También es importante cuidar a quién se deja entrar a los eventos.

Muchos DJs sueñan con pinchar en fiestas alternativas, queer o S+.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere entrar en este circuito?

Que abran la mente. Lo más importante es disfrutar y hacer disfrutar, y por supuesto cuidar mucho la selección musical.

Para cerrar, miremos hacia adelante.
¿Tienes nuevos proyectos en mente?

Sí, tengo muchas ganas de producir mi propia música y ya estoy trabajando en ello. También me encantaría tocar en fiestas S+ de Europa y fuera de Europa. Tengo varias en mente donde me gustaría expresar mi arte.

Y la última.
Si tuvieras que definir en tres palabras lo que debe transmitir un set tuyo en un evento S+, ¿cuáles serían?

Energía, sensualidad y euforia.

Pues hasta aquí hemos llegado Kleyver, un placer hablar contigo. ¡Nos bailamos pronto!